Las
cicatrices de acné suelen ser la molesta carga que debe llevar encima
aquel que ha sufrido los rigores de las espinillas y los puntos negros. Esta "condena" puede ser desde muy liviana sin consecuencias posteriores hasta muy grave con complicaciones, molestias y sustos posteriores a lo largo de la vida del paciente.
Las lesiones del acné en niveles importantes suceden cuando los
folículos pilosos (o "poros") de la piel se tapan con
grasa y células cutáneas muertas. Un folículo obstruído es el lugar perfecto para que las bacterias crezcan y creen las protuberancias rojas y granos rojos llenos de pus conocidos como
espinillas.
Si el acné se presenta en su forma más severa, con nódulos - quistes o bultos dolorosos llenos de pus - las probabilidades
de que dejen cicatrices permanentes en la piel al acabar su periodo de vida son bastante altas.
Dicen que
más vale prevenir, así que la mejor arma contra estos inconvenientes pasa por comenzar un tratamiento para el acné poco después de que aparezcan los primeros signos de acné para evitar futuros problemas. Si, de todas formas, aparecen nódulos,
lo mejor es acudir a un médico o dermatólogo para recibir tratamiento.
La mayoría de las veces, las marcas de color rojizo o marrón del acné que se quedan después de haber tenido un grano finalmente desaparecen sin necesidad de tratamiento. Tocarlos, infectarlos o incluso quitárselos
puede aumentar el riesgo de tener cicatrices. Éstas pueden ser superficiales o "rodantes" o profundas y estrechas, que son más graves.
Los tratamientos a seguir dependen de la gravedad de las cicatrices. En algunos casos, el médico o el dermatólogo puede sugerir un
peeling químico o de
microdermoabrasión para ayudar a mejorar la apariencia de las áreas con cicatrices.
En caso de cicatrices graves, se suele recurrir al
rejuvenecimiento con láser. Se elimina la capa superior de la piel dañada y se tensa la capa media, dejando la piel más suave. Por lo general se tarda entre 3 y 10 días para que la piel sane completamente.
Otro tratamiento es la
dermoabrasión. En este caso se utiliza un instrumento de diamante giratorio con cepillo de alambre que gira para desgastar la superficie de la piel. A medida que la piel sana, una nueva capa más suave reemplaza la piel erosionada. Se suele tardar entre 10 días y 3 semanas en completar el tratamiento.
La terapia con
láser fraccional funciona a un nivel más profundo que los anteriores porque no hiere la capa superior del tejido, a la vez que el tiempo de curación es más corto.
Alguien que ha seguido este tipo de tratamiento suele parecer un poco quemada por el sol durante un par de días.
Y para las cicatrices "rodantes", los médicos a veces inyectan material debajo de la cicatriz para que alcance el nivel de la piel normal. Por último, en algunos casos, el médico puede recomendar también la
cirugía para eliminar las cicatrices profundas.
Sea como fuere, la mejor solución, como ya se ha indicado, pasa por hacer un tratamiento inmediato en cuanto aparecen las primeras señales de acné. Y no hay nada mejor que hacerlo siguiendo el tratamiento
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